martes, 1 de abril de 2008

El río de la vida




Egipto ese don del Nilo que citaba Herodoto, es hoy en día una sombra del esplendor perdido. Me refiero a la Tierra Negra no a la nación actual que nada o muy poco tiene que ver con sus ancestros y que tiene su propio camino por delante muy alejado del camino que siguieron durante miles de años sus antecesores.

Ese Nilo eterno que con sus avenidas anuales fecundaba con generosidad o , haciendose el remiso, no daba mas que unas pocas aguas sucias...ese Nilo que regía los destinos de sus habitantes, que veían en él al dios que daba y quitaba su sustento, que regalaba vida o la tomaba...ese Nilo dejo de existir desde hace ya tiempo. Concretamente desde que se creó esa presa llamada lago Nasser o Mar de Nubia. En el fondo de la presa se acumula de forma cíclica el limo fecundador que ha sido sustituido por productos químicos. Lo que antes limpiaba y enriquecía ahora ensucia y empobrece. Se ha ganado luz, corriente eléctrica con que mover los miles de aires acondicionados, de frigoríficos, millones de kilowatios con que mover los monstruos modernos que hacen la vida mas soportable en un lugar que era la VIDA primigenia.

Naturalmente la visión idílica del lugar sigue existiendo, si es que en el pasado era tan idílica como pensamos, los hermosos palmerales continúan dando su sombra bienhechora. Las arenas del desierto se dislumbran en la lejanía, el verde de los cultivos se ve truncado de forma repentina y el desierto es el rey, DSRT la tierra donde Seth es el dueño, y el río sigue su curso inquebrantable, pero domeñado pues ya nunca jamas volverá a salir del cauce que le han trazado, del lugar en el que le han obligado a vivir eternamente, ya nunca jamas fecundará, de nuevo, con su limo vivificador la tierra amada. Pero esa tierra verde a pesar de que ya no se seca bajo los rayos inclementes de Ra se empobrece día a día sin remedio. Las aguas freáticas crecen imparables, y las piedras milenarias soportan un desgaste irreparable, el maravilloso delta retrocede y se saliniza día a día frente a las aguas del mar.

La contaminación, la presión demográfica, la presión de los turistas...demasiado para esa Tierra Negra que ha soportado ya demasiado...

Kemet se muere, de muerte lenta pero imparable, y se muere precisamente por albergar los restos de la mayor civilización que ha dado la Humanidad, la han convertido, o va en vías de convertirse, en un parque temático. Se que tengo una visión romántica, que quizá no soy justa con las gentes que la habitan, pero creo que estamos viendo diluirse los restos de un fastuoso y terrible pasado.

Me muero por volver a pisar sus arenas, respirar su cálido aire del desierto, sentir en mi piel el sol implacable. Se que volveré pero cada vez está mas cerca el día que diga : Adiós...esta es la ultima vez...y dejare que mis lágrimas se escapen silenciosas como lo hacen entre mis dedos las calidas arenas del desierto...

2 comentarios:

TamyLee dijo...

Preciosas vistas del Nilo, espero poder algún día no muy lejano poder contemplarlas con mis propios ojos...

He llegado a tu blog de casualidad pues el blog que tengo pensado publicar desde hace tiempo se llama "Arenas del Desierto", y de paso me le he puesto un vistazo.

Saludos!

Egyptaja dijo...

Hi tamylee. Me alegra saber que te han gustado, el Nilo es realmente magnifico...

Cuando tengas tu blog me lo dices .

Espero seguir viendote por aqui.

Un cordial saludo.