lunes, 24 de marzo de 2008

La Pintura



El dibujo es la base de las artes plásticas, en el arte egipcio este principio adquiere
un significado mucho más absoluto. Todas las manifestaciones plásticas se ceñían a una normas dictadas por las Casas de Vida. Normas que, basándose en unos planteamientos previos a toda creación, forzosamente condicionaban el croquis de encaje. Y ello era así, tanto en pintura como en escultura como en arquitectura.

Lo primero que sorprende a toda persona que contemple por primera vez una pintura egipcia, es la especial disposición de las partes del cuerpo del ser humano. Esta extraña frontalidad, no natural, confiere a lo egipcio una personalidad indiscutible, pero choca con los principios académicos a que estamos acostumbrados. Supongo que muchos pensarán que representaban así las cosas porque no sabían hacerlo de otra manera, sin pararse a analizar tales procedimientos, pero, por lo menos, si hubo una persona enamorada de todo lo egipcio, que estudió las técnicas de representación y del dibujo de los antiguos egipcios. Fue un eminente lingüista francés llamado Jean-François Champollion. Aquel joven, que ya de niño, estaba familiarizado con no menos de seis lenguas muertas. En 1822, Champollion expuso los principios de la escritura jeroglífica permitiéndonos "leer" a los antiguos. Brillante estudioso del arte, declaró que el sistema ideado por los egipcios era esencialmente "descriptivo".

En la actualidad, para reprsentar un objeto en las dos dimensiones del plano del papel, podemos utilizar dos sistemas de representación básicos: la perspectiva y la descriptiva. El primero de ellos cosiste en dibujar el objeto tal y como se presenta ante nuestros ojos, es decir, imitando la ilusión óptica con que nuestro sistema visual deforma la realidad.

Todos sabemos que las vías del tren o una carretera bordeada de árboles son, en esquema, dos lineas paralelas que nunca se encuentran, pero nuestro sistema binocular nos hace ver esas líneas como convergentes en la distancia.

Por el contrario el sistema descriptivo trata de dar una imagen lo más real posible, aportando datos concretos que hagan reproducible cualquier objeto. Los arquitectos para poder construir las viviendas que proyectan necesitan dibujar una serie da planos. Estos planos, a una determinada escala, deben de reflejar los limites y distribución de la futura casa, con acotación en medidas reales de todos y cada uno de los elementos que componen la vivienda. Se hace necesario dibujar planos de planta, secciones, alzados y detalles constructivos, si se quiere que la futura construcción se ajuste al diseño proyectado.

Los egipcios hacían exactamente lo mismo, sólo que habían encontrado la manera de simplificar las cosas al máximo. En un único plano condensaban toda la información necesaria. Sobre el diseño de la planta, imprescindible para determinar las dimensiones de replanteo, dibujaban las fachadas en alzado, con sus correspondientes acotaciones o mediante una cuadrícula de proporción.

El sistema empleado para reproducir, en la pared y a gran tamaño, un dibujo hecho sobre papiro consistía en cuadricular el dibujo a reproducir; a continuación se pintaba en la pared otra cuadricula, generalmente en color rojo, con igual número de cuadros, pero mayores. Sólo bastaba ir dibujando en cada cuadro de la pared la parte del dibujo pequeño comprendida en el correspondiente cuadro del papiro. Cuantos más cuadros tuvieran las cuadriculas, mayor precisión tendría la obra final.

Vamos a analizar el estanque de recreo del visir Rekhemire (TT 100).

Si entramos en la casa de eternidad del visir de la XVIII dinastía Rekhmire veremos el bello estanque ajardinado de este alto funcionario. El estanque, de forma rectangular, permitía que Rekhmire navegase en una barca halada desde la orilla por seis sirvientes. Junto a los bordes del agua se plantó una alineación de pequeños sicómoros, seguida, a mayor distancia, por otra de palmeras datileras y palmeras dum. Finalmente, en un tercer término, una ordenada fila de sicómoros altos (que casi no se ven en la foto) cerraba este pequeño oasis de verdura y frescor.

En el extremo izquierdo, una construcción remata por una gola egipcia, era probablemente el pabellón de recreo del visir. En este simple dibujo, pintado con una bellisima gama de verdes, ocres, rojos y azules, tenemos toda la información necesaria para hacernos una idea exacta de como fue, en realidad. el ámbito donde el visir disfrutaba de su tiempo libre.

Gracias al sistema descriptivo utilizado, podemos distinguir las especies vegetales plantadas en el jardín, pues mientras la alberca se ha dibujado en planta, la fachada de la casa y los árboles aparecen en alzado, lo cual los hace perfectamente identificables. Si todo se hubiera dibujado en planta, como hacemos nosotros, los árboles aparecerían sólo como una forma más o menos redondeada (las copas vistas desde arriba), sin ninguna característica propia distintiva. El hecho de haber dibujado los distintos árboles en alzado (abatidos), implica que algunos de ellos los veamos boca abajo, aunque ello no comporta ningún problema importante de interpretación.
[Photo]

Este rudimentario, pero eficaz sistema, lo aplicaron a todos los dibujos, incluidos los de la figura humana. A pesar de que, sobre todo al principio, nos pueda parecer chocante ver una cara de perfil con los ojos dibujados frontalmente, rápidamente nuestro intelecto lo asimila y descubrimos las ventajas del procedimiento. Se trata, en esencia de representar cada parte de un todo según su forma característica más definitoria. Una nariz ofrece su auténtica forma, aquello que la distingue de las demás, si la contemplamos de perfil; por el contrario, los ojos nos dan su verdadera apariencia si los contemplamos de frente, ya que de lado todos son prácticamente iguales.

Si extendemos este criterio al resto de la figura humana, hombros, brazos, tronco y piernas, ya tenemos el método que ellos utilizaron durante más de tres mil años sin interrupción.
Otra cuestión es el canón o proporción de la figura en altura, que si sufrió ligeras modificaciones a lo largo de los tiempos. Hasta la época de Amenhotep IV-Akhenatón, la figura humana de pie se inscribía en diez y ocho cuadrados de altura: del cuello a la rodilla correspondían diez cuadrados; los tocados de la cabeza, a partir de la frente, necesitaban una medida adicional no prefijada, según la altura de los mismos. Akhenatón, al crear su nueva estética, estilizó un poco más las figuras elevando el canón tradicional a viente cuadrados. La última modificación del canón se debió a los saítas (XXVI dinastía) que lo fijaron en veintiuno y un cuarto.

Una de las convenciones impuestas por el canon, era que las estatuas en posición de marcha, tenían que aparecer siempre con el pie izquierdo adelantado. O sea que cuando veais una estatua al natural con el pie derecho adelantado en lugar del izquierdo, ojo al parche o es una imitación o habeis hecho un notable descubrimiento, si es en foto o diapositiva lo más seguro es que sea un erro de reproducción. Sin embargo, como las normas son para ser truncadas, en el Museo del El Cairo hay una que tiene ese pie derecho adelantado.

El dibujo, en contadas excepciones, sólo fue el soprte de las composiciones, un mero medio auxiliar sobre el que los escultores delimitaban sus bajorrelieves. Casi nunca fue, en sí mismo. un medio de expresión definitivo en el que la otra estuviese pensada para ser dibujada sin más.

He dicho casi nunca, prque se pueden citar dos excepciones a la regla: las viñetas que aprarecen en los diferentes "Libros de los Muertos", están dibujadas con tinta sobre papiro para después, en la mayoría de ejemplares, ser profusamente coloreadas. La otra excepciónla compone toda una variada serie de esbozos realizados sobre ostraca(1). Muchas veces, la mayoría de dichos apuntes eran ensayos para comprobar el efecto del dibujo antes de ser plasmado en la pared, otras, simples ejercicios de aprendices de pintor, algo asi como un cuaderno de notas sobre el que el maestro aplicaba las correcciones. Paradójicamente, debemos a estos pobres soportes de desecho el que hoy podamos comtemplar obras de arte como la que os adjunto. Muchos artistas, liberándose momentáneamente del canon rector, daban rienda suelta a su creatividad, dibujando escenas llenas de realismo y belleza.

(1):Óstraca es el plural de la palabra griega ostracon, y sirve para desinar fragmentos de piedra caliza o de ceramica doméstica utilizados por los artesanos y sus alunmos para realizar sus bosquejos y apuntes. En Egipto ña elaboración de hojas o rollos a partir de la planta del papiro, asi como su recolección, constituyo un monopolio estatal. De hecho, fue un material de lujo destinado únicamente a escritos importantesy desde luego, una importante fuente de ingresos para el estado.[URL=http://www.subirimagenes.com/imagen-de-FEMMEAULUTH-434409.html][img]http://www.subirimagenes.com/phpbb/previo/thump_434409FEMMEAULUTH.gif[/img][/URL]

Ya que estamos comentando sobre las óstraca, paso a poner una de mis preferidas, junto a la mujer con laud que he puesto anteriormente. Esta que os paso hoy podeis verla en el Museo Egipcio de Turín, su procedencia es también de Deir el Medina. En ella el artista ha plasmado con una gran elegancia elgesto, casi acróbatico, de una bailarina. Fijaros la gracia del movimiento, el atuendo, el peinado, y fijaros como el artista ha dejado en su lugar el pesado pendiente...lo ha hecho expresamente para dar sensación del movimiento o ha sido un fallo en el que no ha pensado...?,...sea lo que sea...¿no es una pequeña gran obra de arte, de un desconocido artista?... En este ostracón podeis ver un dibujo satirico, en él vemos a la izquierda una rata con faldellín de pie delante de un trono y con un bastón de mando, delante y en el suelo un joven con la trenza de la juventud es apeleado por un chacal o un zorro. También es de Deir el Medina, y seguramente era alguna burla hacia alguien conocido. Este tan paricular "sistema egipcio" de representar los objetos de forma descriptiva, choca aparentemente con la liberdad con la que manejaban las proporciones de las cosas figuradas. Desde los primeros tiempos de formación de su cultura, aquellos incipientes artistas ya parecían "pasar" de unas proporciones realistas,. En las tan repetidas versiones de barcos, dibujadas sobre los vasos predinásticos, las aves acuáticas, principalmente flamencos, aparecen enormes sobre unas embarcaciones ligeras, que no debían de ser tan pequeñas a tenosr del numero tan exagerado de remeros que tenían. Más tarde, en la celebre paleta de Narmer la figura del rey es el doble de alta que la de los dos dignatarios que parecen escoltar al faraón, mientras que la altura de éstos dobla a la de de los cuatro partaestandartes que abren la marcha. Está claro que en la paleta se ha querido visualizar una jerarquía perfectamente definida, la idea es: a mayor importancia del personaje mayor tamaño de su representación; esto quedara fijado de forma canónica y persistirá hasta los últimos tiempos de la cultura faraónica. [URL=http://www.subirimagenes.com/imagen-de-252-466880.html][img]http://www.subirimagenes.com/phpbb/previo/thump_466880252.jpg[/img][/URL] En esta misma época se crea la expresión gráfica del primero de los cinco nombres que, con el discurrir del tiempo, llegará a tener el rey. Este primer nombre, el nombre de Horus, se materializa en un rectángulo conteniendo el nombre del soberano, y rematado interiormente con la figura de una fachada del palacio real, mientras en la parte superior un halcón completa el heráldico conjunto. A la vista de estas titulaciones primeras, que constituyen lo que en egiptología llamamos el "serekh" (muro de palacio), es evidente que lo de menos era el relativo tamaño de las figuras, pues el halcón es tan grande como la fachada del propio palacio. Esas primeras diferencias en el tamaño de las figuras, ya detectadas en los vasos y paletas predinásticos, obedecían a una nueva forma de hacer que se consolidaría con el tiempo. Sería un grave error atribuir a falta de conocimientos en el dibujo, el uso de esa libertad de elección de lo grande y lo pequeño por parte del artista egipcio. Cuando uno se acostumbra a esa estética se comprueba que, lejos de parecernos un desproposito, la mayoría de veces nos pareceran hasta divertidos. [URL=http://www.subirimagenes.com/imagen-de-a001-472494.html][img]http://www.subirimagenes.com/phpbb/previo/thump_472494a001.jpg[/img][/URL] En esta misma época se crea la expresión gráfica del primero de los cinco nombres que, con el discurrir del tiempo, llegará a tener el rey. Este primer nombre, el nombre de Horus, se materializa en un rectángulo conteniendo el nombre del soberano, y rematado interiormente con la figura de una fachada del palacio real, mientras en la parte superior un halcón completa el heráldico conjunto. A la vista de estas titulaciones primeras, que constituyen lo que en egiptología llamamos el "serekh" (muro de palacio), es evidente que lo de menos era el relativo tamaño de las figuras, pues el halcón es tan grande como la fachada del propio palacio. Esas primeras diferencias en el tamaño de las figuras, ya detectadas en los vasos y paletas predinásticos, obedecían a una nueva forma de hacer que se consolidaría con el tiempo. Sería un grave error atribuir a falta de conocimientos en el dibujo, el uso de esa libertad de elección de lo grande y lo pequeño por parte del artista egipcio. Cuando uno se acostumbra a esa estética se comprueba que, lejos de parecernos un desproposito, la mayoría de veces nos pareceran hasta divertidos. [URL=http://www.subirimagenes.com/imagen-de-a001-472494.html][img]http://www.subirimagenes.com/phpbb/previo/thump_472494a001.jpg[/img][/URL] Hasta aqui unos someros apuntes rescatados de clases a las que he asistido. Me gustaría también dejar constancia de un error muy generalizado cuando se habla de las pinturas egipcias. Casi siempre se refieren a ellas como: " los frescos" de tal o cual tumba.Bueno paso a aclarar lo de los "frescos". Esa ha sido una especie de cruzada mia, la gente tiene la costumbre de llamar "frescos" a la decoración pictórica de las casas de eternidad egipcias (las tumbas) y demás pinturas que se encuentran por Egipto. Me gusta aclarar que son pinturas hechas al temple, es decir , con las paredes enlucidas, se pintaba encima, pero con la pared seca. La calidad de la pintura es buena, los resultados son muy buenos, pues los pigmentos empleados son de vivos colores, en cuanto a su durabilidad, en otro clima que no fuese el egipcio, pues creo que poco hubiesen durado; pero pensemos que eran pinturas para permanecer en la más absoluta oscuridad, que no fueron hechas para ser vistas por los ojos de los vivos, si no para ser un recordatorio de lo que sería la nueva vida del propietario una vez renaciese. La tecnica del fresco, es muy dificil de aplicar, hay que hacerlo justo en el momento de aplicar el enlucido y pintar directamente sobre él estando aun fresco ( de ahi su nombre). Los egipcios conocián esa tecnica y la emplearon, prueba de ello son los soberbios suelos del palacio de Akhenatón en Akhetatón, que se pueden contemplar en el Museo de El Cairo. Pero lo correcto es olvidarnos de adjetivar las pinturas egipcias como "frescos" mejor decir simplemente "pinturas".