domingo, 6 de mayo de 2007

Takharka y su tiempo



El faraón Taharka y su tiempo:

Perteneciente a la XXV dinastía, llamada etíope, kushita o, también de “los faraones negros”. Taharka ocupó el trono de Egipto trás la muerte de Shabataka ocurrida alrededor de 690c.C.

dilatado reinado de este faraón (26 años), se caracteriza por una gran actividad constructora. Taharka fue un infatigable constructor, y no sólo en su país de origen sino en todo el valle del Nilo egipcio. En Nibia construyó el santuario de Kaua, devolviendo al templo el esplendor de los mejores tiempos, cuando fue edificado por Amenhotep III (XVIII dinastía). También en Nubia construyó un templo en Napata, ampliando el ya existente en Sanam Abu-Dom dedicado a Amón-Ra. A pesar de los numerosos templos nubios edificados bajo su reinado (Qasr Ibrim, Meroe, Semna y Buhen principalmente), el recuerdo de su paso por el trono de las Dos Tierras quedó reflejado en el recinto de Amón en Karnac, la principal capital del Imperio Egipcio.

Todavía se levanta una columna de 21 metros de altura (en el patio bubástida) frente al 2º pilono del gran templo de Amón, que formaba parte de un templete levantado por el faraón negro. Edificó también una columnata ante la puerta del recinto de Montú, un santuario dedicado a Osiris, junto al lago sagrado, y otra columnata de 20 columnas (4 filas de 5 columnas), junto a la puerta de Nectanebo, al Este del recinto sagrado. Las columnas de Taharka imitan al signo jeroglífico “uadj” que representa un cetro de papiros verde, el color del renacimiento de la vida. En las construcciones de Taharka, se advierte un intento de volver a las formas arcaicas del Reino Antiguo. Preludio de un stilo que caracterizará a la dinastía siguiente (XXVI) de los saítas.

Taharka no tuvo un reinado fácil ni apacible. En el año 17 de su reinado se enfrentó a las tropas asirias de Asarhadon en la sublebada ciudad de Askalón. A pesar de la victoria egipcia. la pujanza del poder aisrio hizó que tres años más tarde Taharka fuera derrotado sufriendo la captura, no solo de la antigua capital Menfis, si no también la de su hijo primogénito. Por primera vez Taharka tuvo que replegarse hacia el Sur de Egipto.

A la muerte del vencedor Asarhadón, le sucedió su hijo Asurbanipal que derrota a Taharka cerca de Menfis. Nuevamente Taharka se refugia en la capital Tebas, pareo ante e empuje de las tropas asirias, se ve obligado a refugiarse en el antiguo reino de Napata, en Nubia.

Yaharka consiguió la alianza de los reyes del Norete de Egipto vasallos de Asurpanipal, pero éste los ejecuta a todos excepto al rey de Sais Nekao I que instala en el trono a su hijo Psamético I. Ha empezado una nueva dinastía, la XXVI, con reyes indigenas.

Hacia el año 666, Taharka muere en su lejano reino de Napata.

Siguiendo las viejas tradiciones egipcias, se construye una tumba piramidal frente a la montaña sagrada de Djebel Barkal. El lugar elegido es la inaugurada necrópolis de Nuri, al otro lado del Nilo en la montaña sagrada.

Una curiosidad sobre la ubicación de esta necrópolis, conforme a la costumbre ancestral de reposar en el Occidente, el lugar de los muertos por donde se pone el sol y se pasaba a la otra orilla. Pero, en realidad, si miramos el mapa de la zona, el Nilo forma un gran meandro, por lo que realmente la situación de Nuri corresponde al Sureste del Nilo.