viernes, 7 de noviembre de 2008

Speos ptolemaicos y El Hammam (El Kab)

Una vez finalizada la visita a la necrópolis de El Kab, nos adentramos por una pista en el desierto. El lugar es desolado y uno parece perder un poco el sentido de la orientación, pasamos un pequeño puesto con una valla y restos de alambradas y entramos en el campo arqueológico. Nos encontramos en medio de la nada y a unos tres kilómetros de la necrópolis. Aquí se encuentra la capilla de Tot, construida por Setau, virrey de Kush, en tiempos de Ramsés II, y conocida con el nombre de: El Hammam.
Cerca de la capilla hay una montaña, no muy alta, en ella vemos unos escalones casi tallados en la misma piedra; avanzamos por ellos y nos encontramos en un patio que en su tiempo estaba techado, se ven restos de los capiteles. Es el speos ptolemaico construido por Ptolomeo VIII, Ptolomeo X y Ptolomeo XI, seguramente al amparo de la estela de ramsés II que esta en el lugar.
Avanzamos un poco y llegamos a la misma montaña, en ella esta excavado un santuario dedicado a la diosa Shesmetet. Antes de continuar con la descripción del lugar hagamos un poco de memoria sobre esta diosa.
Una vez mas Egipto y sus dioses nos deja perplejos, una nueva diosa leona que es asimilada, también ella, con el mito de La Lejana, y que por un lado nos remonta a la época tinita en que era el cinturón y el mandil del faraón y con esa simbología su madre divina; y por el otro se la asimila a: Ouadyet, Sekhmet y Hathor. Se la representa como una mujer con cabeza de leona, o bien con cuatro cabezas en alusión a las cuatro divinidades con las que se la asimila. También es llamada señora de Punt, en una , quizá, alusión a su remoto pasado antes de asentarse en el Valle del Nilo. Algunos autores dicen que es una simbiosis entre Sekhmet y Bastet y de ahí su nombre: Shesmetet.
Una vez en la explanada frente a la puerta y a la derecha de la misma según se mira la entrada podemos ver la estela de Ramsés II. Ya en el interior, un espacio muy amplio de falsa bóveda y una leona sin ninguna inscripción. El interior esta sumamente deteriorado y lleno de graffitis.

En la época cristiana el lugar se convirtió, como tantos en Egipto, en un convento copto.




Escalera de subida a los speos ptolemaicos.

En el dintel de la puerta dos capiteles solitarios.

La estela de Ramsés II, adorando a Ra-Harakhty y a Hathor.


Yo la llamo: la leona sonriente. Pues me da esa impresión.

Vista general de la zona.